Elementos del Batallón de Infantería de Marina 442 realizaron la mañana de este lunes un ejercicio táctico para practicar la respuesta ante una posible agresión o emboscada contra vehículos en movimiento, en las instalaciones donde operan los transbordadores de la ruta La Paz-Mazatlán.
Durante el simulacro, el personal de la Cuarta Región Naval, con sede en Mazatlán, puso en práctica los procedimientos que deben seguir ante un ataque. El primer elemento en detectar la agresión tiene la responsabilidad de alertar al resto del grupo, mientras que el personal encargado del arma de apoyo establece una posición de cobertura para facilitar el despliegue de sus compañeros.
Posteriormente, el comandante, el conductor y los elementos de seguridad que se encuentran en la parte posterior del vehículo descienden y adoptan posiciones para cubrir los distintos sectores. El último integrante en bajar se encarga de asegurar la retaguardia.
Una vez controlada la amenaza, el comandante ordena suspender el fuego y proceder con el abordaje del vehículo. Antes de abandonar el sitio, el último elemento en subir verifica que el vehículo, el personal y el armamento se encuentren en condiciones adecuadas.
Como parte del ejercicio también se contempló la atención de posibles personas heridas durante una agresión. El personal naval explicó que sus elementos están capacitados para brindar primeros auxilios en caso de lesiones provocadas por armas de fuego, fracturas o hemorragias, mientras el afectado es trasladado al siguiente escalón sanitario para recibir atención médica.
El objetivo principal de la práctica fue fortalecer la capacidad de reacción, coordinación y movilidad de los elementos ante una situación de riesgo, así como permitir que puedan responder a una agresión y retirarse de la zona de manera segura.
El ejercicio comenzó alrededor de las 9:00 horas en una explanada ubicada frente al área donde atracan y zarpan los transbordadores que conectan La Paz y Mazatlán.
Durante el simulacro, uno de los elementos fue designado como “lesionado”. Sus compañeros le brindaron atención y lo trasladaron hasta el vehículo, mientras el resto del personal mantenía asegurado el perímetro. Una vez concluida la práctica, los elementos abandonaron el lugar.
Personal de la Marina señaló que, ante una situación real en la que resulten afectados civiles, se les proporcionaría atención médica conforme a los protocolos establecidos y serían trasladados al hospital más cercano.
Las autoridades navales destacaron que este tipo de ejercicios se realizan priorizando en todo momento la seguridad de la población.
También exhortó a la población a confiar en las labores de seguridad que realiza el personal de la Secretaría de Marina Armada de México y recomendó que, en caso de encontrarse cerca de un hecho violento, busque resguardo en un sitio seguro y permanezca ahí hasta que la situación haya sido controlada.
