La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cuestionó el discurso del titular de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terrance Cole, luego de que el funcionario reconociera al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, como un socio confiable de Estados Unidos, pese a haber lanzado semanas atrás acusaciones contra el Gobierno mexicano.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum señaló la contradicción entre las declaraciones de Cole en la 40 Conferencia Internacional para el Control de Drogas, celebrada en Argentina, y los señalamientos que previamente había realizado sobre una supuesta relación entre autoridades mexicanas y organizaciones criminales.
Al ser cuestionada sobre si el funcionario estadounidense mantiene un doble discurso respecto a México, la presidenta respondió que sus declaraciones han cambiado dependiendo del tema.
“Lo que tú dices es cierto, unas veces en un tema, otras veces dicen otro tema”, afirmó.
Sheinbaum sostuvo que, más allá de las declaraciones del funcionario estadounidense, uno de los objetivos de la participación de México en el encuentro internacional fue mostrar ante otros países la estrategia de seguridad implementada por su Gobierno, sus resultados y la manera en que mantiene la cooperación con Estados Unidos.
Recuerda diferencias con la DEA
La mandataria también hizo un recuento de la relación entre México y la DEA durante los últimos gobiernos.
Explicó que la mayor cercanía entre la agencia estadounidense y las autoridades mexicanas se registró durante el sexenio de Felipe Calderón, mientras que durante el Gobierno de Enrique Peña Nieto la cooperación continuó, aunque con menor nivel de intervención.
Posteriormente, durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, México estableció nuevas reglas para regular la actuación de agentes estadounidenses en territorio nacional.
Sheinbaum ubicó como uno de los principales puntos de tensión la detención del exsecretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, realizada por autoridades estadounidenses en 2020. El general fue detenido en Estados Unidos bajo acusaciones relacionadas con narcotráfico, pero posteriormente fue trasladado a México y las imputaciones no prosperaron.
La presidenta sostuvo que este episodio provocó un distanciamiento particularmente con la DEA y llevó a México a reforzar los mecanismos de control sobre la actuación de agentes extranjeros.
México defiende cooperación sin subordinación
Sheinbaum explicó que, ante la designación de organizaciones criminales como grupos terroristas por parte de Estados Unidos, su Gobierno también impulsó modificaciones al marco legal mexicano para reforzar la protección de la soberanía nacional.
La mandataria señaló que la relación con las agencias estadounidenses debe mantenerse bajo principios de cooperación, confianza y respeto a la soberanía, sin permitir subordinación.
En ese contexto, reveló que inicialmente había considerado que García Harfuch no participara en la conferencia de la DEA en Buenos Aires. Sin embargo, el Gabinete de Seguridad recomendó por unanimidad enviar al secretario para presentar directamente la estrategia mexicana y los resultados obtenidos.
Cole elogia a Harfuch pese a críticas previas
Durante la conferencia internacional, celebrada del 18 al 20 de agosto en Argentina, Terrance Cole presentó a García Harfuch como “un socio de confianza y un buen amigo de Estados Unidos”.
El funcionario estadounidense destacó la trayectoria del secretario mexicano y afirmó que comprende las amenazas que representan las organizaciones criminales transnacionales, a las que responsabilizó de traficar drogas, corromper instituciones y afectar a las familias.
El mensaje contrastó con las declaraciones realizadas por Cole el pasado 14 de julio, cuando aseguró que existía una “conexión mortal” entre los cárteles y el Gobierno mexicano y sostuvo que las autoridades del país formaban parte del problema.
La contradicción entre ambos mensajes fue precisamente la que llevó a Sheinbaum a cuestionar la postura del jefe de la DEA, al tiempo que reiteró que México mantendrá la cooperación con Estados Unidos, pero bajo sus propios principios de soberanía y sin subordinación.
