La renuncia de Mónica Soto Fregoso como magistrada de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) dejará una vacante que, de acuerdo con las disposiciones constitucionales vigentes, permanecerá sin cubrir hasta las elecciones judiciales de 2028.
La salida de Soto Fregoso abrió la interrogante sobre quién ocupará su lugar en el máximo órgano electoral del país, encargado, entre otras funciones, de resolver las controversias relacionadas con las elecciones y validar los resultados electorales.
Sin embargo, su sustitución no se realizará de manera inmediata debido a que la magistrada no llegó al cargo mediante la elección judicial de 2025.
La Constitución establece que, cuando una magistratura del TEPJF queda vacante antes de concluir su periodo, la persona del mismo género que haya obtenido el segundo lugar en la elección correspondiente puede asumir el cargo. Esta disposición, no obstante, no resulta aplicable en el caso de Soto Fregoso, debido a que su nombramiento ocurrió antes de la implementación de la elección popular de integrantes del Poder Judicial.
Soto Fregoso fue designada por el Senado el 20 de octubre de 2016 para ocupar una magistratura por nueve años, con un periodo que originalmente concluiría el 31 de octubre de 2025. Posteriormente, las reformas constitucionales derivadas de la transformación del Poder Judicial ampliaron su permanencia hasta 2028.
Además, la propia Constitución contempla un régimen transitorio para las vacantes de cargos judiciales que no fueron sometidos a elección durante el proceso de 2025.
De acuerdo con estas disposiciones, los cargos de personas juzgadoras federales y locales que no fueron renovados en la elección judicial de 2025, así como las vacantes que se generen en esos puestos, deberán definirse en las elecciones judiciales de 2028.
Por esta razón, la magistratura que dejará Soto Fregoso permanecerá vacante desde septiembre, cuando su renuncia surta efectos, hasta que la persona que resulte electa en 2028 tome protesta.
La misma disposición aplicará para otros cargos judiciales cuyo periodo debía concluir en 2027. Las personas que actualmente ocupan esas posiciones permanecerán en funciones hasta que quienes resulten electos en 2028 asuman formalmente sus cargos.
En el caso de la Sala Superior del TEPJF, las magistraturas que continúen en funciones y cuyo periodo estaba previsto para concluir en 2027 también permanecerán hasta 2028. Su encargo terminará cuando tomen protesta las personas electas en ese proceso.
Elección judicial se aplaza a 2028
La permanencia de estas magistraturas está relacionada con la decisión del Congreso de aplazar de 2027 a 2028 la segunda elección del Poder Judicial.
La reforma fue aprobada en mayo, a propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, con el objetivo de evitar que el proceso electoral judicial coincidiera con las elecciones intermedias de 2027, en las que se renovará la Cámara de Diputados y diversos cargos locales.
Con los cambios aprobados, la segunda elección de jueces, magistrados y otros integrantes del Poder Judicial se realizará el primer domingo de junio de 2028.
La reforma también contempla modificaciones al modelo implementado en la primera elección judicial de 2025, entre ellas la reducción del número de candidaturas por cargo, la simplificación de las boletas, la homologación de los criterios de evaluación y la capacitación obligatoria para las personas juzgadoras.
Con estos ajustes, Morena y sus aliados buscan modificar algunos aspectos del sistema de elección popular de integrantes del Poder Judicial, aprobado en 2024 y aplicado por primera vez en 2025.
