Rodolfo Valenzuela, aspirante a la Coordinación Estatal de los Comités en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, calificó el mandato de Mario López Valdez como uno de los periodos más sombríos para el estado, definiéndolo como una etapa caracterizada por el engaño, la violencia y la corrupción.
Para Valenzuela, aquella administración estuvo marcada por los siguientes factores:
- Traición y simulación política: Recordó que, aunque López Valdez llegó a la gubernatura impulsado por partidos de oposición que prometían un cambio, terminó regresando a las filas del PRI. Esto, aseguró el aspirante, demostró que las diferencias partidistas eran una farsa y que siempre estuvieron coludidos para enriquecerse a costa del estado.
- Corrupción documentada: Subrayó que las acusaciones no son simples ataques políticos, sino que están respaldadas por investigaciones sobre el desvío de recursos públicos. Señaló específicamente a exfuncionarios de áreas clave como Salud, Obras Públicas, Turismo y Administración y Finanzas.
- El cinismo político: Valenzuela expresó su asombro ante el hecho de que exintegrantes de ese gobierno aún busquen mantenerse activos en la política local, asumiendo que los ciudadanos ya olvidaron sus acciones.
La memoria ciudadana y las heridas de la violencia
El aspirante enfatizó que los sinaloenses tienen muy claras las consecuencias de aquel sexenio y saben diferenciar entre los políticos íntegros y quienes usaron el poder para su beneficio personal.
Parafraseando a Andrés Manuel López Obrador, Valenzuela advirtió que el estigma de la corrupción que persigue a esos políticos no se limpia «ni con toda el agua de los océanos», y mucho menos con cambios de partido o discursos renovados.
Además del saqueo al erario, destacó que la violencia desatada durante el gobierno de MALOVA dejó heridas profundas en la sociedad. Por ello, hizo un llamado urgente a defender la memoria histórica para evitar que los responsables de aquella crisis se presenten hoy como una alternativa viable. «Quienes defraudaron a Sinaloa no deben regresar con otra máscara para intentar engañar al pueblo; deben enfrentar el juicio de la gente», sentenció.
El camino hacia la transformación
A modo de conclusión, Rodolfo Valenzuela dejó claro que consolidar la transformación implica erradicar por completo las viejas prácticas y garantizar un ejercicio del poder basado en la honestidad y la responsabilidad social.
«Sinaloa necesita servidores públicos entregados a la gente, no a grupos de poder que buscan mantener sus privilegios. Un pueblo con memoria jamás permite que vuelvan quienes ya lo traicionaron», finalizó.
