Imelda Castro Castro rechazó los señalamientos que buscan presentarla como una continuidad política de Rubén Rocha Moya, luego de asumir la coordinación estatal de Morena en Sinaloa, y aseguró que desde hace varios días se han difundido campañas pagadas con el propósito de relacionarla con el gobernador con licencia.
La senadora con licencia reconoció que ambos compartieron fórmula al Senado y que forman parte del mismo movimiento político, pero subrayó que esa coincidencia partidista no implica que deba asumir responsabilidad por las decisiones o actuaciones de Rocha Moya.
“Fuimos parte de esa fórmula al Senado, fuimos, somos compañeros de movimiento, etcétera. Esos son hechos públicos que nadie va a negar que se dieron en la historia reciente”, señaló.
Sin embargo, sostuvo que cada integrante del movimiento debe responder individualmente por sus decisiones y las consecuencias derivadas de ellas.
“Cada quien somos responsables de los hechos y de las consecuencias que tienen nuestros hechos”, afirmó.
Castro Castro atribuyó los señalamientos a una estrategia que calificó como “guerra cognitiva”, la cual, dijo, estaría siendo impulsada por sectores de oposición y difundida en distintos niveles, desde el ámbito estatal hasta el nacional e internacional.
La morenista aseguró que detectó una campaña para construir la narrativa de que su llegada a la coordinación estatal representa la continuidad del grupo encabezado por Rocha Moya.
“Esta narrativa que se ha querido imponer a partir del viernes pasado. Nosotros estamos pensando en que hay campañas pagadas desde hace unos días para querer decir eso”, declaró.
La nueva coordinadora estatal de Morena sostuvo que no existe motivo para ocultar su trayectoria política y defendió que su actuación se ha desarrollado bajo principios de ética y honestidad.
“Nosotros no tenemos nada que ocultar. Nos hemos conducido por el camino de la ética, de la honestidad, de la honradez y respondemos solo por nosotros mismos”, afirmó.
Sus declaraciones se producen después de la crisis política registrada en Sinaloa tras el intento de Rubén Rocha Moya de retomar la Gubernatura el pasado 21 de agosto y su posterior solicitud de licencia, además del nombramiento de Graciela Domínguez Nava como gobernadora interina.
Castro Castro consideró que, pese a los señalamientos y a lo que calificó como una campaña para afectar al movimiento, este tipo de narrativas no han conseguido modificar la percepción de la ciudadanía sinaloense.
“No podemos responder por los demás, pero esa guerra va a seguir, seguramente va a arreciar, pero es parte de esa narrativa que, al final de cuentas, no ha podido permear en el pensamiento y en el sentimiento de los sinaloenses”, sostuvo.
