México busca que Estados Unidos reduzca los aranceles que aplica a los automóviles fabricados en territorio nacional, bajo el argumento de que la industria automotriz mexicana utiliza una mayor proporción de componentes estadounidenses que los vehículos provenientes de países como Japón, Corea del Sur, Alemania o Marruecos.

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, explicó este jueves que la propuesta forma parte de las negociaciones con el gobierno estadounidense en el marco de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Ebrard confirmó así la información publicada por The Wall Street Journal, que señala que México busca una reducción de los aranceles aplicados a los vehículos fabricados en América del Norte como parte de las conversaciones para modificar el acuerdo comercial.

“Llevé un estudio que dice: ‘Oigan, ustedes le están cobrando a un vehículo que se hace en Japón, en Corea del Sur, en Alemania o en Marruecos 15%, y a los que hacemos en México nos quieren cobrar 25%. Entonces, aplícame un descuento porque yo te compro más partes de Estados Unidos que los demás países que acabo de mencionar’”, explicó el funcionario.

De acuerdo con el diario estadounidense citado por Ebrard, Estados Unidos aplica actualmente un arancel de 25% sobre el contenido no estadounidense de los vehículos provenientes de México y Canadá.

La propuesta mexicana contempla ampliar la cantidad de contenido que puede ingresar a Estados Unidos libre de arancel y reducir la tasa máxima aplicable a los vehículos fabricados en América del Norte.

México busca mantener una relación comercial preferencial

La discusión ocurre mientras México y Estados Unidos avanzan en las conversaciones relacionadas con la revisión del T-MEC. A finales de julio, Ebrard señaló que uno de los principales objetivos del gobierno mexicano era conservar una posición comercial preferencial frente a otros países.

El secretario destacó entonces que México es el principal comprador de productos estadounidenses y aseguró que las adquisiciones mexicanas superan a las realizadas por China, Alemania y Japón en conjunto.

También señaló que las negociaciones avanzaban después de la tercera ronda de conversaciones entre ambos países.

Los gobiernos de México y Estados Unidos han coincidido en la importancia de fortalecer el comercio regional, impulsar la manufactura de América del Norte y evitar que terceros países aprovechen las cadenas de suministro establecidas en la región.

México no prevé cambios en el arancel efectivo

El pasado 29 de julio, Ebrard informó que México no enfrentaría nuevas tarifas después de la primera etapa de las investigaciones comerciales estadounidenses realizadas bajo la Sección 301, que abarcaron a 60 países.

El funcionario explicó que México mantendría las mismas condiciones arancelarias y que las exportaciones que cumplan con las reglas del T-MEC conservarían la exención de arancel.

De acuerdo con esa explicación, alrededor del 85% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos continuarían con arancel cero, mientras que el 10% previsto para México bajo la Sección 301 sustituiría el mismo porcentaje que anteriormente se aplicaba bajo la Sección 122.

“En síntesis, no vemos un cambio en el arancel efectivo que México paga hoy”, afirmó Ebrard.

Ese mismo día, el secretario adelantó que la siguiente ronda de conversaciones sobre el T-MEC se llevaría a cabo en Washington durante la primera semana de septiembre. El objetivo será contar con un panorama más completo de la situación comercial y avanzar en acuerdos que permitan mantener a México en una posición preferencial frente a otros países.

México también busca reducir arancel al acero

El tema automotriz se suma a otras negociaciones comerciales, entre ellas la relacionada con el acero.

Ebrard señaló este jueves que México también ha planteado a Estados Unidos revisar el arancel de 50% aplicado al acero mexicano.

“México tiene con Estados Unidos déficit de acero, entonces, ¿por qué me pones un arancel del 50%?”, cuestionó el secretario.

Además, México propuso que mientras continúen las conversaciones sobre la revisión del tratado comercial no se impongan nuevos aranceles.

“Hemos planteado que en lo que duran las conversaciones en torno a la revisión del tratado de libre comercio no haya más imposición de aranceles”, señaló.

De esta manera, los aranceles a los automóviles y al acero, así como la propuesta de evitar nuevas medidas durante las negociaciones, forman parte de los principales planteamientos que México lleva a la mesa con Estados Unidos.

Ebrard aseguró que mantiene visitas frecuentes a Washington para dar seguimiento a las decisiones comerciales y participar directamente en las negociaciones.

“La visita que acabo de hacer a Washington es una de las visitas que hacemos cada semana. Decía que me la paso viajando a esa ciudad porque mi obligación es estar cerca del lugar donde se toman las decisiones para poder influir o al menos promover nuestros puntos”, afirmó.

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